Académico de la UACh es acusado por acoso sexual: hay sumario interno

A través de una carta pública, hecha llegar a El Informador Valdiviano, la Asociación Red de Investigadoras a nivel nacional, dan a conocer la acusación que recae sobre un académico de la Facultad de Ciencias de la UACh. “Los antecedentes que poseemos, así como las declaraciones de las víctimas de que tenemos noticia, serán puestos a disposición de los organismos competentes de dicha casa de estudios”, señalan.
El día de hoy estudiantes y miembros de la Asociación Red de Investigadoras colocaron panfletos en diferentes sectores de la UACh, para visibilizar la situación. En el mensaje se señala: “estamos atentas y observando el proceso”.
En la carta que circula por las redes sociales, se manifiesta:

La academia es percibida como un espacio en el cual los acosadores muchas veces se sienten seguros de actuar con impunidad. Un reciente estudio encargado por Conicyt revela que un gran porcentaje de las directivas (54%), académicas (41%) y estudiantes (39%) encuestadas señalan haber recibido piropos o galanterías con alguna connotación sexual. A su vez un 12% de las académicas y un 9% de las estudiantes, han recibido propuestas sexuales no deseadas.

Finalmente un 31% de las directivas, 13% de las académicas y 16% de las estudiantes han recibido contactos físicos inadecuados. Por cierto, y a pesar de no estar visibilizadas en la encuesta, el acoso sexual también es una realidad para las mujeres que desempeñan indispensables funciones administrativas en la academia. Tanto por su naturaleza oculta, como debido a que el acoso el agresor lo ejerce generalmente con mujeres en posición de subordinación, esta situación permanece muchas veces escondida en las instituciones y es difícil de pesquisar. Lo anterior debido a que las víctimas pocas veces están dispuestas a denunciar, principalmente por temor a las posibles represalias y consecuencias negativas en su vida académica y laboral. Esto puede deberse a una falla estructural en nuestra sociedad, de la que el sistema académico chileno hace eco. Ello por cuanto, entre otras cosas, no hace lo suficiente para visibilizar estas situaciones reñidas con el ethos académico, ni para prevenir, o por último brindar el acompañamiento y la seguridad necesaria a las mujeres para que puedan denunciar este tipo de violencia sin temer efectos negativos.

Es habitual que cuando una mujer denuncia un hecho de esta naturaleza sea doblemente victimizada. Generalmente las autoridades universitarias inician largos procesos sumarios, durante los cuales las víctimas se ven obligadas a continuar conviviendo en el mismo espacio universitario con su acosador, lo que muchas veces significa un retroceso importante en sus estudios, carreras académicas y/o laborales, debido al estrés permanente y el temor a ser juzgadas, agredidas y silenciadas por su posición de subordinación. Hemos sido testigos de incomprensibles situaciones en las que el resultado de estos sumarios ratifica la denuncia de la víctima y la culpabilidad del agresor, sin embargo, el fallo se maneja. La misma encuesta señala que un alto porcentaje de los encuestados señala estar muy en desacuerdo o desacuerdo con que existan medidas efectivas de prevención del acoso sexual y/o la discriminación: 77% de las Directivas, 53% de las académicas y 59% de las estudiantes. Los porcentajes de los varones son 30% Directivos, 36% académicos y 50% de los estudiantes varones. Este nivel disímil de preocupación/empatía pudiera estar relacionado con la situación del ejercicio de poder o por cuestiones de empatía, que sería interesante ampliar en forma confidencial y las sanciones no contemplan desvincular al acosador de la institución. Otras veces, las víctimas son obligadas a abandonar los planteles y sobrellevar sus vidas con las secuelas psicológicas de las agresiones, la impunidad de los acosadores y el silencio cómplice de quienes debían velar por su protección. Mientras las víctimas no se sientan capaces de hablar libremente y se garantice su seguridad, continuarán siendo acosadas estudiantes, personal administrativo e incluso docente e investigador en las universidades. Es tiempo de terminar con el absurdo de que quienes se ven perjudicadas son las víctimas por algo que no han querido, ni buscado ni les es reprochable. Las universidades chilenas, como instituciones, están obligadas a salvaguardar los derechos fundamentales de las personas. En este caso, toda situación que dañe física, moral y emocionalmente debe ser tratada con la seriedad que corresponde a una institución con la trayectoria de la UACH. Situaciones de acoso laboral y sexual se han producido desde hace varios años en las instituciones de educación superior en Chile, mermando el adecuado desarrollo de las víctimas. Consideramos que es obligación tomar estos casos con la seriedad y transparencia que amerita, además de realizar las modificaciones necesarias estructurales o funcionales que aseguren el bienestar de todos sus integrantes Como Red de Investigadoras nos movilizamos en contra de que nuevamente la impunidad en esta materia sea la norma en la UACH.

No estamos solas, otras organizaciones de la sociedad civil que promueven la equidad de género y defienden los derechos de las mujeres en todo ámbito en Chile nos acompañan en esta misión; la Corporación Miles, el Observatorio de Acoso Callejero, la comisión de género de Redes Chilenas (Rech) y la Red Chilena contra la violencia Bío-Bío/Ñuble. Además, del Colegio de Sociólogos de Chile, el centro de alumnos de la carrera de bioquímica UACH, la Federación de Estudiantes UACH, y CIPRES (Ciencia presente en la sociedad), los que también se encuentran movilizados y atentos a los resultados de este sumario donde esperamos se haga justicia en esta materia con la víctima de este nuevo caso y también para aquellas víctimas que no contaron con el apoyo de la institución cuando lo necesitaron. Como hemos señalado, los antecedentes que poseemos, así como las declaraciones de las víctimas de que tenemos noticia, serán puestos a disposición de los organismos competentes de dicha casa de estudios Hacemos un llamado a las autoridades de la Universidad Austral de Chile para que reaccione con la máxima severidad ante la nueva denuncia de acoso sexual que enfrenta y para que todas las Universidades chilenas se hagan cargo seriamente de este tema. Exigimos un proceso serio y respetuoso de los Derechos Fundamentales y acorde con los estándares internacionales mínimos en relación a la materia. Una Universidad del prestigio de la Austral de Chile, no se merece menos para sus estudiantes, académicas y funcionarias. Queremos justicia para todas las estudiantes y administrativas que han padecido agresiones; no descansaremos hasta que así sea.

 

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