La nueva moda de comer en bol: ¿el secreto de la alimentación en tiempos de crisis?

·

·

, ,

Comer en bol parece haberse convertido en la nueva tendencia de los restaurantes chic de innovación gastronómica, pero lo que muchos sectores plantean es hasta qué punto es la comida en boles una innovación o por el contrario un plagio a la gastronomía asiática.

Tan solo la app Instagram cuenta con 1,3 millones de publicaciones con la etiqueta #smoothiebowl, incluso los infuencers del fitness se han sumado a esta tendencia afirmando que es la forma más saludable de comer al incluir en una sola ración bien delimitada todos los grupos de alimentos necesarios para cubrir una comida.

Pero como suele ocurrir con este tipo de modas, los psicólogos y nutricionistas no han dudado dos veces en manifestar su opinión al respecto, criticando que el gusto por lo boles no es más que una cuestión de percepción sensorial.

De acuerdo a los expertos, emplatar la comida de forma diferente ayuda a que incluso una comida que se come a diario parezca más atractiva al parecer más diferente o exótica.

Alertan además que un bol puede ser saludable pero en función de su tamaño, puesto que de ser excesivamente grande se rebasarían las calorías y de ser muy pequeño se produciría un déficit calórico.

Por si esto no fuera poco, este componente perceptivo podría jugar malas pasadas, ya que incluir el primer y segundo plato en un único plato, podría provocar la sensación de estar comiendo menos cantidad, lo que podría provocar que de forma inconsciente se termine comiendo de más.

Surgiría entonces la cuestión de si comer en bol es realmente bueno, a lo que irónicamente los cronistas responden que sí.

Realmente, la moda de los boles ha de ser remontada a China y Japón, países que históricamente han destacado por su correcta alimentación.

En estos países en los que las clases altas gozaban de grandes lujos mientras que la clase obrera vivía en duras condiciones, los bowls ayudaban a calcular las raciones necesarias para sobrevivir, mientras que se incluían alimentos básicos y nutritivos: una base de arroz cocido o pasta, verduras de temporada, pescado, pollo, pato o cerdo y algún aderezo.

Por muy pocos costes lograban obtener un plato nutritivo y sabroso que les ayudaba a pasar el día, por este motivo la tradición perduró especialmente en los hogares humildes. Aunque como suele ocurrir las clases altas observaron los beneficios nutricionales de ese tipo de alimentación y también la adoptaron.

Como consecuencia, la moda de comer en bol ha llegado a nuestro continente tras haberse popularizado en Norteamérica y Europa, donde los influencers de moda afirman estar disfrutando de sus beneficios. ¿Pero es posible beneficiarse realmente?

Finalmente los expertos indican que sí, pero siendo conscientes de que lo saludable no es el bol, sino su contenido y que al mismo tiempo este ha de ser dispuesto en cantidades adecuadas para no ser excesivo ni escaso.