Propuesta que releva a Valdivia como ciudad humedal se adjudicó el concurso de diseño para biblioteca regional, archivo y depósito de colecciones de Los Ríos

·

·

,
Print Friendly, PDF & Email

Bajo el concepto de Valdivia ciudad humedal y respetando su naturaleza fluvial, la propuesta de Max Núñez Arquitectos se adjudicó el diseño de la futura Biblioteca Regional, Archivo y Depósito Externo de Colecciones de Los Ríos, tras el cierre del concurso convocado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio a través del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural. La propuesta apunta a dotar a la región de una infraestructura pública cultural, en una superficie aproximada de 8.311 mt2, en pleno barrio Estación y con conexión hacia la costanera y la plazuela Berlín en calle Picarte.

La seremi de las Culturas Gabriela Avendaño, también participante del jurado, destacó la importancia que tiene la construcción de una infraestructura cultural patrimonial de este tipo en la región, sobre todo por el sector donde se emplazará. “Queremos poner en valor lo que corresponde al barrio estación de Valdivia y contar con un lugar que reúna a la biblioteca, archivo y depósito, que sea una infraestructura abierta a la región, que hoy día no tenemos y que necesitamos”, enfatizó.

Desde el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, su directora regional (s), Florencia Aninat, destacó el camino recorrido para llegar a la etapa actual. “Como Dirección Regional estamos contentos y esperanzados que el proyecto elegido después de este largo recorrido, tanto en gestiones locales, nacionales, técnicas, políticas, finalmente dé a luz un proyecto que la ciudadanía acoja y agradezca como espacio de encuentro y de puesta en valor de nuestro patrimonio”, sostuvo quien también actuó como parte del jurado.

Ciudad humedal 

El equipo ganador está compuesto por los arquitectos Max Núñez Bancalari y Stefano Rolla, el ingeniero calculista Enzo Valladares Pagliotti y las arquitectas paisajistas Paula Livingstone Ureta y Javiera Jadue Zahri.

“Sobre esta superficie pública acuosa el edificio para el BADe de Los Ríos se levanta suspendido sobre grandes columnas, entregándole a la plaza amplias zonas cubiertas, conformando un paseo protegido de las constantes lluvias de la zona, permitiendo su uso durante todo el año y conectando de manera fluida mediante escaleras y rampas públicas la Av. Ramón Picarte y la Av. Arturo Prat, sin generar espaldas hacia ninguno de sus frentes”, se lee en la propuesta ganadora.

La intervención se plantea liberar lo más posible el sitio en el nivel de la costanera, disminuyendo al mínimo la huella del edificio en su primer piso, apostando por transformarlo en una plaza humedal, con potencial para convertirse en un espacio público y lugar de encuentro.

“Nos ha convocado entregarle a Valdivia un edificio singular que contribuya a su identidad como ciudad y que seguramente va a ser reconocido dentro del imaginario urbano de sus ciudadanos. Más que un edificio, una biblioteca, se está entregando una infraestructura relevante que contribuye a elevar la calidad de vida de sus ciudadanos, no solamente desde el uso programático, sino que además desde el espacio público que aporta a la comunidad”, dijo el arquitecto Albert Tidy, integrante del jurado en representación de los participantes.

El proyecto también incorpora una propuesta de paisajismo de áreas húmedas y secas, donde especies propias de los humedales de la zona, como el voqui, totora y vatro, y árboles y arbustos nativos como el arrayán, hualle y maqui, son los protagonistas. La búsqueda de la conjunción entre la naturaleza, la cultura, el agua y la ciudad es la máxima.

La estructura del conjunto se propone en tres edificios distintos, pero interdependientes: Torre, Nave y Zócalo. En el centro del proyecto, más hermético por su vocación de resguardo, se encuentra la Torre, donde se ubicarían los Depósitos y Archivos; mientras que la Nave concentraría la Biblioteca, cuya estructura elevada tendría el objetivo de privilegiar las vistas y proteger el edificio ante eventuales catástrofes. Por otro lado, se destacan las fundaciones limpias del edificio, traducidas en apoyos puntuales necesarios para enfrentar un terreno acuoso como es la ribera del río Calle-Calle, lo que también permite entregar a la ciudad una marquesina que será capaz de albergar ferias y otras actividades culturales.

El jurado del concurso estuvo compuesto por el subsecretario de Patrimonio Cultural, Emilio De la Cerda; la seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Gabriela Avendaño; la subdirectora del Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas, Paula Larraín; la subdirectora del Sistema Nacional de Archivos, Emma de Ramón; el subdirector Nacional de Museos, Alan Trampe; el jefe de gabinete del director nacional del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, Nicolás Fernández; la directora regional del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, Florencia Aninat; el subdirector nacional de la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas, Martín Urrutia y el director regional de Arquitectura del MOP, Adolfo Quiroz.

Asimismo, conformaron el jurado como representante del Colegio de Arquitectos, Agustín Infante; de la Asociación de Oficinas de Arquitectos, José Domingo Peñafiel; de la Universidad Austral de Chile y como experta local, Tirza Barría y como representante de los y las concursantes, el arquitecto Albert Tidy.

La dirección del concurso estuvo a cargo de Gonzalo Valderrama y Suilan Hau, de la Unidad de Proyectos de Inversión del Servicio Nacional de Patrimonio Cultural.

Otros premios 

Durante casi una semana el jurado sesionó en Valdivia para elegir la propuesta ganadora, instancia donde además decidió hacer entrega del segundo lugar a los arquitectos Martin y Jonathan Holmes Harvey y el tercero a la unión temporal de proveedores compuesto por Ignacio Javier González Candia, Felipe Westermeier, Cristóbal Riffo y Rodrigo Fernández. La única mención honrosa fue para el proyecto del equipo compuesto por los arquitectos Javier Andrés Moya Ortiz, Pablo Rojas Bottner y Miguel Acuña.

El proyecto ganador recibirá un premio de 23 millones de pesos, mientras que el segundo y tercer lugar se adjudicarán 4 millones y medio y 3 millones de pesos, respectivamente, a lo que se suma una mención honrosa de 1 millón y medio de pesos.

El equipo autor de la propuesta ganadora tendrá la continuidad del desarrollo de la consultoría de diseño del proyecto de arquitectura y especialidades, para lo cual el Ministerio de las Culturas dispone de $522.670.000. Esta etapa involucrará un trabajo conjunto entre el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural y su Unidad de Proyectos de Inversión como unidad técnica y la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas como asesor técnico.

Un total de 39 propuestas provenientes de Santiago, Valdivia, Concepción, Valparaíso, Talca e Iquique recibió la convocatoria para el diseño del edificio dependiente del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural.

Todas las propuestas participantes pueden conocerse en la exposición que permanecerá abierta hasta el 10 de diciembre en el campus Los Canelos, de la Dirección de Vinculación con el Medio UACh, en calle Yungay. El horario de visita es de lunes a viernes de 9 a 13 y de 15 a 19 horas. Se requiere pase de movilidad.